miércoles, 31 de julio de 2013

Mundos infinitos

Cuando abres un libro, y especialmente si es una novela o biografía, vives una historia o varias, según si el libro contiene un relato o varios, y en tu mente visualizas esa historia, sus personajes, sus rostros, su vestimenta, el entorno, y ves una película en tu cabeza. Si otra persona coge ese mismo libro y lee esa misma historia, visualizará los mismos hechos, pero seguramente los rostros no serán los mismos, ni la vestimenta será exactamente igual, así como el entorno, etc. Y si otra persona coge ese libro y lee esa historia sucederá otro tanto.

En el mundo hay, probablemente, cientos de millones de libros, tal vez miles de millones, pero es un número finito. Sin embargo, los mundos que contienen esos libros son infinitos por el hecho comentado anteriormente. Desde hace tiempo se viene hablando en los círculos científicos de dimensiones paralelas, de multiversos, agujeros de gusano, realidades alternativas y todo eso. Con los libros sucede algo así. Lees un libro y prácticamente, entras en él, en esa realidad alternativa a la tuya, en un mundo que, aunque la historia transcurra en tu mismo planeta, no es el tuyo. A menos que estés leyendo tu propia biografía.

Cada persona ve un libro con ojos distintos, y su mente la interpreta con diferente estética.

Os invito a que participéis de la fantástica experiencia que constituye leer un libro, porque muchas veces la historia no nos interesa o nos aburre, otras veces nos entretiene y otras veces nos apasiona.

Pero hay momentos extraordinarios en los que coges un libro, lo abres y ¡atención! se convierte en el libro de tu vida, en la historia que te hace soñar, sufrir, reír o llorar como nunca lo habías hecho antes con un libro. Una historia que deja huella en ti. Es como encontrar tu alma gemela a nivel literario.

Yo he leído numerosos libros del autor Dean R. Koontz, y más o menos me han gustado.

Pero cierto día cogí una novela suya titulada "Ojos Crepusculares", y no sé si fue el momento adecuado, pero esa historia me abstrajo de tal manera que durante varios días no hice más que leer, desayunar, leer, comer, leer, cenar, leer y dormir (poco), para seguir leyendo. Hasta que lo terminé.

Algo muy cercano me sucedió con "Muerte al Alba", de Robert R. McCammon y con la saga "La Torre Oscura", de Stephen King. Pero "Ojos Crepusculares", de Dean R. Koontz, fue mi libro.

El libro de mi vida.

Desde hoy y hasta el próximo sábado se celebrará en Avilés el festival de literatura fantástica, de ciencia ficción y terror "Celsius 232", un claro homenaje a "Fahrenheit 451", de Ray Bradbury. El universo de la literatura más imaginativa se abre para nosotros, con numerosas actividades como presentaciones de libros, charlas, photocall de Star Wars, exhibiciones, juegos de rol y hasta una enorme fabada que se repartirá el último dia del festival. Yo no me pienso perder la Noche de Culto de Jesús Palacios y procuraré ir a varias actividades más. Y de verdad, os lo recomiendo.

Que la fuerza de la literatura nos acompañe.

martes, 30 de julio de 2013

36.000 millones

Imaginad que tenéis un hijo, si es que no lo tenéis. Los que lo tengáis, imaginad que lleváis un día a vuestro hijo a una guardería, mientras vais al trabajo, para que os lo cuiden. Cuando volvéis a la guardería a recoger al niño, os dicen que se lo ha llevado otro señor para jugar con él y que vosotros os habéis quedado sin el niño.
¿Cuál sería vuestra reacción? ¿Qué haríais?
Porque eso es lo que han hecho los bancos con el dinero de muchas personas. Se lo han dado a otros para que jugasen con él y lo han perdido. Y luego se han inventado una cosa llamada preferentes para quedarse con el poco dinero que les quedaba a sus clientes. Ahora hay muchos clientes a los que les dicen "te has quedado sin dinero". Ellos le confían el dinero al banco para que se lo guarden, pero el banco no se lo guarda, se lo quita.
Hoy me entero de que 36.000 millones de euros del rescate a la banca, el Estado los da por perdidos. ¿Qué significa eso? Que algún directivo se los llevará para sus juergas y sus putas. Por otro lado, leo la noticia de que el Banco de Santander ha tenido en el primer semestre de 2013 un BENEFICIO de 2.255 millones, casi la misma cantidad de todo el año 2012. Es decir que han duplicado los beneficios del año pasado en seis meses. Y eso con la crisis.
Si, ese es el mismo banco del que un directivo se jubiló con 88 millones de euros.
Luego dicen que es que los bancos son empresas privadas. Vale, ¿entonces por qué se les da dinero público? Si yo pongo un bar, es decir, una empresa privada, y el negocio me va mal, no voy a pedir un rescate al Estado, porque no me lo va a dar. ¿Por qué a los bancos sí se lo dan? ¿Para qué? Siguen sin conceder créditos, siguen quitando casas a quienes no pueden pagar su hipoteca, y les siguen exigiendo que continúen pagando una casa que ya no tienen.
¿Qué coño pasa en este país?
¿Hasta cuándo?
¿Y seguirán votando a los mismos partidos en las próximas elecciones?
¿Somos imbéciles o qué pasa?

lunes, 29 de julio de 2013

La burbuja ferroviaria

Hace unos 10 años, el gobierno de Aznar se jactaba de que se construirían 650.000 viviendas en España, más que en Francia y Alemania juntas. Y yo me preguntaba: ¿Para qué?
Francia tiene una población de 65 millones de personas. Alemania, de 81 millones. En total, 156 millones.
España tiene unos 47 millones de habitantes.
¿Para qué tantas viviendas? ¿Había gente para cubrir toda esa oferta? Evidentemente, el tiempo ha demostrado que no.
Eso, sumado a otros factores, constituyó la burbuja inmobiliaria. Actualmente hay medio millón de casas sin vender, 290.000 a medio construir y 360.000 en proyectos que ni se han iniciado.

A raíz del desgraciado accidente del pasado miércoles, hoy escuché en un programa de debates (de esos en los que salen tertulianos que repiten presencia en casi todos los canales donde hay programas de debates, así que ya sabemos de qué comen) que la red ferroviaria de alta velocidad española es la segunda mejor del mundo, después de la china. Existen en nuestro país unos 3000 kilómetros de vías para alta velocidad, y más que se pretenden construir, mientras que la china supera los 7000 kilómetros.

Y volvemos a la misma historia. China tiene más de 1300 millones de habitantes. España tiene 47.
¿Realmente hay suficiente demanda para cubrir toda la oferta de alta velocidad en España?
¿Es posible que a raíz de este accidente los viajeros prefieran coger un transporte más lento, tipo autobús o tren normal, más baratos y, tal vez, con un riesgo menor?
¿Está asegurado el futuro de la línea de alta velocidad española?
¿Estaremos frente a una burbuja ferroviaria que estallará tal como lo hizo la inmobiliaria?

Ahí quedan las cuestiones, por si alguien sabe responderlas.

viernes, 26 de julio de 2013

La caja negra

La caja negra o registrador de vuelo es un dispositivo que se instala en aviones, barcos y locomotoras. Su función es grabar las conversaciones y sonidos que suceden dentro de la cabina de los pilotos o maquinistas para, en caso de accidente, conocer los diálogos y las situaciones dentro de dichos recintos.
Estas cajas poseen microcircuitos de memoria capaces de registrar y conservar esas conversaciones durante años sin alimentación de energía, y los circuitos que almacenan esos datos se encuentran dentro de un bloque antichoque que resiste cualquier tipo de accidente. Para comprobar la resistencia de estos registradores, se les somete a pruebas como mantenerlo 24 horas en una cámara llena de agua de mar a presión, dejar caer sobre el aparato una masa de 225 kilos con una punta de acero templado, aplicarle una compresión de 2.300 kilopondios o someterle a llamas de 1.100º C.
Todo ello para asegurar que las cajas negras permanezcan intactas durante el accidente y se puedan comprobar después de un accidente las conversaciones y sonidos que determinarán, en parte, las causas de un accidente.
Obviamente, están hechas de materiales pesados, por lo que no se podría construir un avión o un tren de dicho material puesto que apenas podrían moverse, dado su enorme peso.
Pero sí estaría bien que (dependiendo del coste de una de estas cajas) cualquier vehículo llevase una de estas cajas, autobuses, taxis, coches particulares. Tal vez serían de ayuda en el mismo caso de un accidente.
Pero también sería interesante que esas cajas se instalasen en despachos de ministros, presidentes de gobierno o incluso en casas particulares, registrando durante años todo aquello que sucediese, para que las personas pudiesen acceder a las grabaciones de años atrás y recordar lo que en su día dijo aquel ministro y más tarde desmintió, o dijo el cuñado de mi mujer y luego negó, o hizo el primo del sobrino de la portera y después se arrepintió.
Tal vez las personas nos volveríamos más cautas, pero puede que también más honradas a la hora de hablar. Las mentiras, tarde o temprano, terminan por saberse. Una caja negra en cada casa sería un buen testigo de su historia.
¿Y por qué no, mini cajas negras en pulseras a nivel personal?

jueves, 25 de julio de 2013

Aquí y ahora

En la película "Kung-Fu Panda", uno de los maestros del oso Po dice en una secuencia:
"El ayer es historia, el mañana es misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso lo llaman presente".
Mírate, si, tú que estás leyendo esto, mírate y pregúntate: ¿Dónde estoy? Tu respuesta será "aquí". Da igual si estás en tu casa, en un coche, en el trabajo o en la cima del Everest leyendo esto. La respuesta siempre será "estoy aquí". ¿Y qué momento es? Responderás: "ahora".
Siempre es aquí y ahora.
No importa dónde y cuándo leas esto, siempre será tu aquí y tu ahora. Porque eso es lo único real, lo único tangible. Aquí y ahora es cuando podemos comer, respirar, amar. Aquí y ahora es el presente, el momento actual.
Hay que pensar en el pasado, para recordar nuestros aciertos y potenciarlos, y para recordar nuestros errores y tratar de evitarlos en el futuro.
Y hay que pensar en el futuro, para hacer planes y prever posibles situaciones.
Pero NO hay que vivir en el pasado ni en el futuro, sino en el presente, el ahora.
Los latinos lo resumieron muy bien en dos palabras: Carpe Diem.

¿Por qué cuento todo esto?

Ayer la tragedia golpeó de nuevo a nuestro país. Un tren descarriló en Santiago de Compostela, y  al momento de escribir este post había 79 víctimas confirmadas. Seguramente ninguno de ellos pensaba morir en ese momento. Estarían pensando en lo que iban a hacer hoy, que sería un día de fiesta. Y probablemente pensarían en lo que iban a hacer a su regreso. Preparar una oposición, buscar un trabajo, declararse a su novio o novia en matrimonio, enfrentar algún problema determinado, hacer una paella...
Pero la vida les tenía preparado un destino diferente.
La vieja de la guadaña es impredecible, nunca sabemos cuándo nos caerá encima.
Nadie piensa jamás que la muerte puede venirnos dentro de un minuto, siempre la vemos como algo lejano, como algo que pasa a otros, nunca la asimilamos ni en nuestra propia familia y mucho menos en nosotros mismos.
Por eso es imprescindible vivir aquí y ahora, disfrutar cada momento, absorberlo y guardarlo dentro de nosotros mismos como un tesoro invaluable.
Y por eso os repito, comed ahora, respirad ahora, amad ahora, vivid ahora. Y por favor, no hagáis como yo, nunca dejéis las cosas para mañana y para pasado mañana y para otro día y para otro y otro y otro.
Porque puede que mañana sea demasiado tarde.

miércoles, 24 de julio de 2013

Pasión nº 1

Por el título parece que voy a hablar de una marca de perfume, pero no es así.
Como creo que ya dije en un post anterior, cada persona debe descubrir su auténtica pasión, aquella por la que estaría dispuesto a pagar lo que fuese con tal de poder practicarla. Y alguien dijo una vez que si una persona puede ganar dinero con su pasión, no volverá a trabajar en su vida.
Pues mi pasión número 1 es el cine.

He visto cientos de miles de películas, desde que era niño, cuando mi padre me llevaba cada domingo al cine Almirante y siempre ocupábamos las butacas 2 y 4 de la fila 28, la última de todas, desde la que vi todo tipo de películas de todo tipo de géneros.

Posteriormente iba al cine solo, varias veces a la semana, después comencé a trabajar en un videoclub, viendo películas a diario en mi casa, y más tarde acudí con amigos a muchos cines que por entonces había en el centro de cada ciudad (en Avilés, donde yo vivo, habría como unos cinco o seis en su buena época, el Almirante, el Marta y María, el Florida, los minicines Chaplin, el Canciller e incluso el Ráfaga, en un barrio de las afueras).

Con los años fue llegando el dvd, el home cinema, cosas que fueron disminuyendo la asistencia a los cines, y lo que acabó por matarlos del todo, internet y las descargas de películas de forma gratuita mediante sistemas P2P o por páginas con enlaces a descargas directas.

Quede claro que yo ahora me descargo multitud de películas y las veo en casa tan pancho, incluso algunas de ellas antes de que se estrenen. Las razones son varias, precio de las entradas, calidad de algunas películas y también comodidad. Pero este no es el tema del post

Mi pasión nº 1 es el cine, y desde ahora voy a buscar la forma de ganar dinero con mi pasión, siendo crítico de cine, articulista, guionista o incluso actor. Moveré cielo y tierra para encontrar un hueco en la industria del cine, que está de capa caida, sí, pero aún le auguro un brillante porvenir. El tema de internet se estabilizará, más pronto o más tarde, los cines recuperarán su estatus, aunque sea bajando precios (que es la única alternativa posible que veo) a la vez que el Gobierno deberá bajar impuestos, y en alguna parte habrá una publicación, un director, una productora o lo que sea, que pueda contar conmigo.

Y cuando llegue ese día, habré encontrado mi sitio en el mundo.

viernes, 19 de julio de 2013

Transparencia

Hoy en día se habla mucho de transparencia. Se dice que los políticos deben ser transparentes, que todo el mundo debe saber en qué se gastan el dinero público y deben hacerse visibles las facturas de sus gastos, así como sus sueldos y su patrimonio. Algunos políticos se niegan a ello. Algo tendrán que ocultar.
Pero yo iría más allá de eso.

Tomemos este ejemplo:
Cuando un empresario va a contratar a un trabajador, lo primero que hace es mirar su currículum, qué estudios tiene y en qué ha trabajado. Si tiene los conocimientos y la experiencia necesarias para el puesto de trabajo que ofrece, le da la oportunidad de trabajar allí. Una vez en su puesto de trabajo, y ya que el empresario paga su sueldo, éste tiene que saber en todo momento qué está haciendo su empleado, en qué ocupa el horario laboral y cómo está haciendo sus cometidos.

Si no hace bien su trabajo o no se comporta correctamente en la empresa, el empleado puede ser amonestado, suspendido de sueldo o directamente despedido. Posteriormente consulta el resto de currículums presentados a la oferta de trabajo y llama a la siguiente persona en la lista de candidatos.

Así debería ser en la política. Un partido político obtiene mayoría de votos y gobierna el país. Por tanto, si está en el gobierno es gracias a todos los ciudadanos que han votado a los miembros de ese partido político, y sus sueldos provienen del dinero público obtenido con los impuestos que los ciudadanos pagan a Hacienda. Resumiendo, el pueblo les contrata y el pueblo les paga. Y por tanto, el pueblo manda.

El pueblo debe conocer de antemano los currículums y la vida laboral de sus gobernantes, debe saber qué están haciendo en cada momento, en qué ocupan el tiempo de trabajo, por qué se les paga el sueldo que se les paga. Si no hacen bien su trabajo, se les despide y se contrata a otros trabajadores. Nada de esperar cuatro años a que haya elecciones, directamente se van a la calle y entra a gobernar el partido político que haya ocupado el segundo lugar en número de votos. Si este partido tampoco hace bien su trabajo, se contrata al siguiente, y etc.

Lo que yo haría si fuese presidente del gobierno, para ofrecer la máxima transparencia, aparte de publicar a diario las facturas de todos los gastos de cada miembro del partido gobernante, instalaría una webcam en la sala de reuniones del partido, para que cualquier ciudadano pudiera asistir en directo a esas reuniones y saber lo que están haciendo los trabajadores que ha contratado y está pagando con sus impuestos.

Eso SÍ es transparencia.