Estos días ha saltado la noticia de que la Agencia Espacial Europea ha terminado con éxito su Misión Rosetta, que consistía en colocar un satélite en la superficie de un cometa, para estudiar su estructura y conocer más cosas acerca de la creación de los planetas de nuestra galaxia.
Es una misión que se tardó en completar 10 años, y aunque el satélite está sujeto solo por unos tornillos y hay riesgo de que se desprenda debido a la poca gravedad, se puede considerar un éxito, mucho más allá de lo que muchos podían imaginar.
Esto en la vida cotidiana no tiene mucha utilidad, pero hay que pensar a otros niveles para darse cuenta de su importancia. Y justamente a esos niveles hay que pensar en materia política.
Lo que necesitamos es EXACTAMENTE eso. Un equipo de PRO-FE-SIO-NA-LES que sepan y quieran llevar este país a niveles estratosféricos en materia económica, laboral, social, industrial, empresarial y todas esas cosas buenas que terminan en "al". Hasta el infinito de la política y más allá.
Lo que necesitamos es tomar un camino que se encuentra a millones de kilómetros del actual, un camino en el que cosas como la corrupción, la delincuencia, la pobreza, etc, son ficción o, como poco, un lejano recuerdo de algo que fue y nunca volverá a ser.
Existen métodos, formas, medios y dinero para que eso sea una realidad, lo único que nos falta es el equipo humano adecuado para llevarlo a cabo. El partido político que funcione de manera totalmente opuesta a los actuales.
Sería largo y denso nombrar una a una todas las medidas que habría que tomar, pero para resumir, digamos que reducción de gastos innecesarios como Senado, asesores, coches oficiales, dietas de políticos, gastos en administraciones, confiscación de cuentas bancarias no declaradas de ciudadanos españoles, sean en bancos nacionales o extranjeros, públicos o privados, y utilización de todo el dinero confiscado y ahorrado en financiar creación de empleo privado, aumentar el personal de justicia para acelerar los juicios por corrupción e ir finiquitando ese tema, mejorar la educación aumentando profesores, reduciendo alumnos por aula, mejorando el contenido de las materias y un larguísimo etc que aquí no tiene cabida.
Si el ser humano ha conseguido colocar un satélite sobre un cometa que se encuentra a millones de kilómetros de distancia, estoy totalmente seguro de que podrá crear una política mucho más entendible y favorable a los ciudadanos de todo el mundo. Solo falta encontrar a quien pueda, sepa y quiera hacerlo. No debe ser muy difícil.
jueves, 13 de noviembre de 2014
miércoles, 29 de octubre de 2014
La tribu Topami
Aunque llevan décadas viviendo entre nosotros, es reciente el descubrimiento de la tribu Topami, de la cual iban surgiendo individuos aislados con cierta periodicidad, pero últimamente se han descubierto auténticos yacimientos de nativos, todos con cierta afinidad por un material que se presenta en diversos colores, de tacto flexible y suave, que algunos llaman dinero.
Este material se encuentra de forma física principalmente en bancos de algunos países, y de forma virtual en un entramado de operaciones desconocidas para el vulgo, inventadas por los jefes de la tribu Topami, que se engloban bajo el nombre común de "Bolsa".
La tribu Topami ha permanecido oculta hasta mediados de los años 70, cuando el único individuo (y algunos adláteres) conocido de esa tribu falleció, dejando su herencia en posesión de sus descendientes, surgidos a raíz de dicha muerte, que han empeñado su vida desde entonces y hasta la actualidad, en la misión de recopilar el material antes citado y reunir grandes cantidades con el fin de utilizarlo como artículo de trueque por otros materiales como oro, construcciones cerca de grandes extensiones acuáticas, vestiduras sedosas de carácter íntimo, y servicios de intercambio sexual, exterminio de razas animales de terrenos selváticos e incluso reservas donde alimentarse a menudo con grandes banquetes.
Los individuos de la tribu Topami deambulan actualmente entre nosotros ataviados con elegantes ropajes, generalmente de colores oscuros, y suelen lucir sobre su pecho un trozo de tela alargado que se ata al cuello mediante un nudo, que puede ser de diversos modelos, y que en algunos comercios textiles se puede encontrar bajo el nombre de "corbata".
Pero no se fíen. Aunque los Topami no suelen revestir carácter de peligrosidad respecto al trato con individuos ajenos a su tribu, sí que actúan de forma temerosa con las reservas que de su material favorito puedan disponer dichos individuos. Suelen arrebatárselo mediante actividades complejas de distracción y engaño llamadas "comisiones", "contratos a dedo", "preferentes" y otras de difícil explicación.
Por ello, recomendamos que, si se encuentran con algún miembro de la tribu Topami, lo denuncien inmediatamente en el cuerpo de seguridad más cercano, antes que el colorido material que pueda descansar en sus bolsillos desaparezca como si de magia se tratase. Actualmente se están desarrollando técnicas para descubrir y detener las acciones de dichos individuos, aunque se sospecha que se pueden librar de su merecido castigo, ya que los Topami también poseen la capacidad de controlar las acciones de instancias superiores como la Justicia y la Policía.
Sea como sea, procuren mantenerse alejados de la tribu Topami. Sus sonrisas podrán engañarles, pero si miran hacia otro lado y corren sin parar, es posible que sus largas extremidades no alcancen a arrebatarle su... ¿cómo se llamaba?... ah, sí, dinero.
Fe de erratas: La palabra "Topami" debe llevar un acento en la i final. Es decir, que la palabra es "Topamí", también encontrada en diversos escritos con sus sílabas separadas, así: "To pa mí".
Este material se encuentra de forma física principalmente en bancos de algunos países, y de forma virtual en un entramado de operaciones desconocidas para el vulgo, inventadas por los jefes de la tribu Topami, que se engloban bajo el nombre común de "Bolsa".
La tribu Topami ha permanecido oculta hasta mediados de los años 70, cuando el único individuo (y algunos adláteres) conocido de esa tribu falleció, dejando su herencia en posesión de sus descendientes, surgidos a raíz de dicha muerte, que han empeñado su vida desde entonces y hasta la actualidad, en la misión de recopilar el material antes citado y reunir grandes cantidades con el fin de utilizarlo como artículo de trueque por otros materiales como oro, construcciones cerca de grandes extensiones acuáticas, vestiduras sedosas de carácter íntimo, y servicios de intercambio sexual, exterminio de razas animales de terrenos selváticos e incluso reservas donde alimentarse a menudo con grandes banquetes.
Los individuos de la tribu Topami deambulan actualmente entre nosotros ataviados con elegantes ropajes, generalmente de colores oscuros, y suelen lucir sobre su pecho un trozo de tela alargado que se ata al cuello mediante un nudo, que puede ser de diversos modelos, y que en algunos comercios textiles se puede encontrar bajo el nombre de "corbata".
Pero no se fíen. Aunque los Topami no suelen revestir carácter de peligrosidad respecto al trato con individuos ajenos a su tribu, sí que actúan de forma temerosa con las reservas que de su material favorito puedan disponer dichos individuos. Suelen arrebatárselo mediante actividades complejas de distracción y engaño llamadas "comisiones", "contratos a dedo", "preferentes" y otras de difícil explicación.
Por ello, recomendamos que, si se encuentran con algún miembro de la tribu Topami, lo denuncien inmediatamente en el cuerpo de seguridad más cercano, antes que el colorido material que pueda descansar en sus bolsillos desaparezca como si de magia se tratase. Actualmente se están desarrollando técnicas para descubrir y detener las acciones de dichos individuos, aunque se sospecha que se pueden librar de su merecido castigo, ya que los Topami también poseen la capacidad de controlar las acciones de instancias superiores como la Justicia y la Policía.
Sea como sea, procuren mantenerse alejados de la tribu Topami. Sus sonrisas podrán engañarles, pero si miran hacia otro lado y corren sin parar, es posible que sus largas extremidades no alcancen a arrebatarle su... ¿cómo se llamaba?... ah, sí, dinero.
Fe de erratas: La palabra "Topami" debe llevar un acento en la i final. Es decir, que la palabra es "Topamí", también encontrada en diversos escritos con sus sílabas separadas, así: "To pa mí".
viernes, 10 de octubre de 2014
Ezequiel 25:17
Un hombre con el virus del ébola llega a un hospital de Madrid. La dirección del hospital solicita voluntarios para tratarlo. Una mujer se presenta voluntaria, con la buena intención de ayudar en lo que pueda. Ella pensará: "ahora nos darán un curso de tres días, como hacen en otros países, para aprender a tomar las medidas adecuadas y nos darán los trajes apropiados para ello". Pero no, le ponen delante a otra enfermera que, en 20 minutos, se pone y se quita un traje, y ahí se termina el curso.
Después le dan un traje que no se parece en absoluto a los que usan en otros hospitales más profesionales de otros países, sino un traje con el que tiene que cerrar los guantes con cinta aislante, que a algunas personas no les sirven porque no son de su talla, y con esas medidas cutres la meten en la habitación del enfermo.
Una vez que el enfermo se ha muerto, cosa que los técnicos y expertos ya sabía que iba a suceder, con lo que el traslado fue inútil, ella se vuelve a su casa sin que le hagan una revisión previa de su estado de salud. Una vez en casa, comienza a notar síntomas de fiebre, pero continúa con su vida normal, y le dice al marido que ni la toque, es más, mantienen una convivencia apartada una del otro, comiendo en diferentes utensilios y durmiendo en distintas habitaciones.
Al aumentar su fiebre, llama al hospital, que va a recoger a la enfermera con una ambulancia normal, sin ningún tipo de protección, y que continúa llevando a otros pacientes durante alrededor de 12 horas, una vez que ya la han trasladado a ella, con el consiguiente peligro de contagio.
Al empeorar su estado de salud, ya en el hospital, deciden ir a su casa para desinfectarla y matar a su perro sin comprobar si está infectado, ante la indignación de numerosas personas y el eco de medios de comunicación de diversos países. Ignorando tal indignación y tal eco, el perro es asesinado, dando una prueba de lo que le importa al gobierno la imagen que este país dé en el extranjero. Una vez asesinado el perro, uno de los técnicos se quita el traje de protección en plena calle, delante del vecindario, sin saber tampoco si ha podido contagiarse de alguna manera, en caso de que el perro estuviese contagiado.
Ahora la enfermera sigue en estado crítico, y para tratar de limpiar su imagen, el gobierno apunta a la enfermera, que se presentó voluntaria, como la culpable de todo el asunto. Si los misioneros se hubieran quedado en África, ella y su perro seguirán vivos y en perfecto estado de salud. Ahora, un perro ha sido asesinado, una mujer se encuentra en estado de salud grave y hay posibilidad de que haya más infectados.
Y por eso, dedico este mensaje al PP:
“El camino del hombre recto esta por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que en nombre de la caridad y de la buena voluntad saque a los débiles del valle de la oscuridad. Porque el es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti!”
Si habéis visto la película "Pulp Fiction", ya sabéis lo que vendría ahora.
Después le dan un traje que no se parece en absoluto a los que usan en otros hospitales más profesionales de otros países, sino un traje con el que tiene que cerrar los guantes con cinta aislante, que a algunas personas no les sirven porque no son de su talla, y con esas medidas cutres la meten en la habitación del enfermo.
Una vez que el enfermo se ha muerto, cosa que los técnicos y expertos ya sabía que iba a suceder, con lo que el traslado fue inútil, ella se vuelve a su casa sin que le hagan una revisión previa de su estado de salud. Una vez en casa, comienza a notar síntomas de fiebre, pero continúa con su vida normal, y le dice al marido que ni la toque, es más, mantienen una convivencia apartada una del otro, comiendo en diferentes utensilios y durmiendo en distintas habitaciones.
Al aumentar su fiebre, llama al hospital, que va a recoger a la enfermera con una ambulancia normal, sin ningún tipo de protección, y que continúa llevando a otros pacientes durante alrededor de 12 horas, una vez que ya la han trasladado a ella, con el consiguiente peligro de contagio.
Al empeorar su estado de salud, ya en el hospital, deciden ir a su casa para desinfectarla y matar a su perro sin comprobar si está infectado, ante la indignación de numerosas personas y el eco de medios de comunicación de diversos países. Ignorando tal indignación y tal eco, el perro es asesinado, dando una prueba de lo que le importa al gobierno la imagen que este país dé en el extranjero. Una vez asesinado el perro, uno de los técnicos se quita el traje de protección en plena calle, delante del vecindario, sin saber tampoco si ha podido contagiarse de alguna manera, en caso de que el perro estuviese contagiado.
Ahora la enfermera sigue en estado crítico, y para tratar de limpiar su imagen, el gobierno apunta a la enfermera, que se presentó voluntaria, como la culpable de todo el asunto. Si los misioneros se hubieran quedado en África, ella y su perro seguirán vivos y en perfecto estado de salud. Ahora, un perro ha sido asesinado, una mujer se encuentra en estado de salud grave y hay posibilidad de que haya más infectados.
Y por eso, dedico este mensaje al PP:
“El camino del hombre recto esta por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que en nombre de la caridad y de la buena voluntad saque a los débiles del valle de la oscuridad. Porque el es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti!”
Si habéis visto la película "Pulp Fiction", ya sabéis lo que vendría ahora.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Rambos al volante
¿Sabéis quién es Rambo, verdad? El combatiente de Vietnam agresivo, impulsivo, que primero dispara y después sigue disparando, el salvaje defensor de la ley pero bastante tocado por la guerra.
Pues los Rambos al volante son aquellos que suelen actuar así:
- Cuando vas en coche, te paras ante un semáforo en rojo, y en cuanto el semáforo cambia a verde, antes siquiera de que hayas apretado el acelerador, ya tienes al Rambo de atrás pitando histéricamente.
- Cuando vas por una carretera que pone como máxima velocidad a 30 km. por hora y tú vas a 30 km. por hora, te pasa un Rambo al volante a 150 por hora y además te pita y te insulta.
- Cuando vas a cruzar por el semáforo con el muñequito verde parpadeando para cambiar a rojo, pero aún te da tiempo, y se te cruza uno de estos Rambos por el paso de cebra a toda leche y, si no te apartas, te pasa por encima.
- Cuando en una caravana, un automóvil avanza un milímetro, e inmediatamente el Rambo que va detrás avanza ese milímetro, no sea que se le cuele algún vehículo entre los cinco centímetros que separan su coche del que va delante.
Pero también es un Rambo al volante:
- El que va al volante de un carrito en el supermercado, lo deja medio cargado en mitad de un pasillo mientras va a buscar otras cosas que comprar y deja el carrito estorbando al resto de clientes.
- El que cuando está en la cola de la caja empieza a poner los artículos en la cinta transportadora antes incluso de que tú, que vas delante, pongas los tuyos, casi mezclando su compra con la tuya.
Y yo me cago en los Rambos al volante.
Pues los Rambos al volante son aquellos que suelen actuar así:
- Cuando vas en coche, te paras ante un semáforo en rojo, y en cuanto el semáforo cambia a verde, antes siquiera de que hayas apretado el acelerador, ya tienes al Rambo de atrás pitando histéricamente.
- Cuando vas por una carretera que pone como máxima velocidad a 30 km. por hora y tú vas a 30 km. por hora, te pasa un Rambo al volante a 150 por hora y además te pita y te insulta.
- Cuando vas a cruzar por el semáforo con el muñequito verde parpadeando para cambiar a rojo, pero aún te da tiempo, y se te cruza uno de estos Rambos por el paso de cebra a toda leche y, si no te apartas, te pasa por encima.
- Cuando en una caravana, un automóvil avanza un milímetro, e inmediatamente el Rambo que va detrás avanza ese milímetro, no sea que se le cuele algún vehículo entre los cinco centímetros que separan su coche del que va delante.
Pero también es un Rambo al volante:
- El que va al volante de un carrito en el supermercado, lo deja medio cargado en mitad de un pasillo mientras va a buscar otras cosas que comprar y deja el carrito estorbando al resto de clientes.
- El que cuando está en la cola de la caja empieza a poner los artículos en la cinta transportadora antes incluso de que tú, que vas delante, pongas los tuyos, casi mezclando su compra con la tuya.
Y yo me cago en los Rambos al volante.
martes, 9 de septiembre de 2014
Si son los números, son los números
Hoy fui a echar la Primitiva, pasé por delante de varias administraciones y pude observar que en unas se formaban colas de gente y en otras no había nadie o casi nadie. ¿Por qué? Aquí no se venden distintos productos a diferentes precios, no hay competencia. El precio es el mismo para todos, un euro por apuesta de Primitiva, y también tienen Lotería Nacional, Quinielas, etc... ¿A qué viene entonces que haya colas en algunas y nadie en otras?
Pues a que en algunas han sido premiados más boletos sellados allí que en otras. Y por eso, la gente acude en masa a la administración donde más boletos han sido premiados.
Absurdo.
Porque la clave no está en la administración. Está en los números. Los números son los números. Si los seis números de tu apuesta son los que van a tocar, lo mismo da que selles el boleto en una u otra administración, de tu ciudad, de otra ciudad, de otro país o, si se tercia, de otro planeta.
Si son los números que han de tocar, te tocará a ti, y no a otra persona, simplemente porque haya sellado su boleto en una administración donde más boletos han sido premiados.
¿Por qué mucha gente se lanza a comprar lotería de Navidad en populares administraciones como La Bruja de Oro o Doña Manolita? Simplemente porque allí han salido más boletos premiados. ¿Y por qué han salido más boletos premiados? Porque tienen más boletos para vender. Es una cuestión de estadísticas, no de suerte.
Este es mi consejo para hoy: jugad a la lotería, sí, pero no busquéis tal o cual administración. Cualquiera sirve. Si la suerte, o el azar, están de vuestra parte, os tocará igualmente. Y no tendréis que esperar en una larga cola.
Pues a que en algunas han sido premiados más boletos sellados allí que en otras. Y por eso, la gente acude en masa a la administración donde más boletos han sido premiados.
Absurdo.
Porque la clave no está en la administración. Está en los números. Los números son los números. Si los seis números de tu apuesta son los que van a tocar, lo mismo da que selles el boleto en una u otra administración, de tu ciudad, de otra ciudad, de otro país o, si se tercia, de otro planeta.
Si son los números que han de tocar, te tocará a ti, y no a otra persona, simplemente porque haya sellado su boleto en una administración donde más boletos han sido premiados.
¿Por qué mucha gente se lanza a comprar lotería de Navidad en populares administraciones como La Bruja de Oro o Doña Manolita? Simplemente porque allí han salido más boletos premiados. ¿Y por qué han salido más boletos premiados? Porque tienen más boletos para vender. Es una cuestión de estadísticas, no de suerte.
Este es mi consejo para hoy: jugad a la lotería, sí, pero no busquéis tal o cual administración. Cualquiera sirve. Si la suerte, o el azar, están de vuestra parte, os tocará igualmente. Y no tendréis que esperar en una larga cola.
lunes, 18 de agosto de 2014
El camino hasta ahora
Ayer terminé de ver las 8 temporadas de la serie "Sobrenatural". He recorrido junto a los hermanos Dean y Sam Winchester los rincones más oscuros de Norteamérica, descubriendo todo tipo de monstruos, demonios, fantasmas, vampiros, wendigos, perros del infierno, brujas, caníbales, metamórficos, licántropos, djinns, espectros, lamias, dioses paganos e incluso ángeles y al propio Lucifer. He vivido todos sus encuentros y desencuentros, discusiones y abrazos, abandonos y combates contra el mal. He viajado al infierno junto a los dos, también he viajado a sus propios cielos, a sus vidas reales y a todos los sitios a los que me han llevado como espectador. He visto la muerte de sus seres más queridos, la resurrección de algunos de ellos y la transformación en monstruos de otros. He reído y sufrido junto a ellos.
Y con una lluvia de ángeles caídos del cielo se despedía el último episodio de la octava temporada. Ese ha sido el camino hasta ahora.
Aún quedan, al menos, otras dos temporadas, así que el camino continuará, espero que muy pronto.
Pero el objeto de este post no es hablar de esta serie, sino de este otro asunto. He vivido algunos capítulos de esta y otras series, además de algunas películas, con más intensidad que algunas situaciones de la vida real.
Quien haya visto y vivido esta u otras series con la misma intensidad que yo, entenderá lo que digo.
Y una vez que las he vivido, todas van a parar al mismo sitio: a mi memoria. Y en mi memoria no tengo una sección para la vida real y otra para la ficción, todos los recuerdos están en el mismo cajón, y por eso tengo sentimientos de simpatía y cariño hacia muchos de esos personajes de series y películas igual que los tengo a personas de la vida real. Por supuesto, sé distinguir lo que es verdad de lo que es mentira, pero al fin y al cabo. ¿Qué es verdad? ¿Lo que vivimos y experimentamos en el mundo real? ¿Hasta qué punto estamos seguros de que todo lo que hemos vivido y sentido ha sido real?
La mente distorsiona los recuerdos con el paso del tiempo, y a lo mejor aquella situación vivida hace décadas que ahora nos parece tan idílica no lo fue en absoluto. Porque la mente solo guarda los buenos recuerdos. Y los malos también, pero esos son apartados a un remoto rincón de nuestro cerebro, y solo surgen de vez en cuando por cuenta propia, sin que nosotros se lo pidamos.
Cuando acudimos a la memoria siempre vamos en busca de buenos recuerdos. Incluso cuando pensamos en personas fallecidas, nos acordamos de lo bueno que tenía aquella persona o de los buenos momentos vividos junto a ella. No nos gusta acordarnos de las cosas malas. ¿A quién podría gustarle?
Y por eso, quiero esperar que el camino que he recorrido hasta ahora me haya servido para algo, y que a partir de aquí, me espere más camino, que yo habré de recorrer y decidir qué bifurcación tomar cuando se me presente una decisión.
Porque a eso se resume nuestra vida. Decisiones ante situaciones. La vida nos pone en determinadas situaciones y nosotros decidimos cómo actuar ante esas situaciones.
Por ello, mi consejo para este post es el siguiente: pensad bien antes de tomar cualquier decisión, porque una vez que emprendéis un camino, es difícil dar marcha atrás. Lo hecho no se puede deshacer (casi nunca), y lo dicho no se puede desdecir. Sed consecuentes con vuestras acciones y vuestros pensamientos, no hagáis ni digáis las cosas a lo loco, porque bastantes peligros nos pone la vida en el camino como para que nosotros nos convirtamos en nuestro propio obstáculo.
miércoles, 13 de agosto de 2014
La filosofía del Tetris
Hoy, en una noticia de la televisión sobre emprendedores que se arruinaron gracias a la crisis y al sistema burocrático español, que es una mierda, uno de ellos habló sobre algo que yo ya había leído antes, la filosofía del Tetris:
"Los éxitos desaparecen, los errores se acumulan".
Efectivamente, cuando en el juego del Tetris uno consigue completar una línea entera con las piezas, la línea desaparece, otorgando una cantidad determinada de puntos, pero si en la colocación de las piezas uno comete un error y una línea queda incompleta, esa línea quedará ahí esperando a que la completes, y no desaparecerá hasta que todos sus huecos queden rellenados.
¿Qué nos dice esto? Pues que así es la vida. Cuando uno tiene éxito, suele generar más envidias que felicitaciones, y cuando uno comete errores, consigue más críticas que ayuda de los demás.
Si alguien salva un millón de vidas, pero comete un fallo y alguien muere por su causa, será más recordado por esa vida que perdió que por el millón que salvó.
Pero hay una segunda parte en esta filosofía del Tetris: cuando uno sigue jugando más y más partidas, va adquiriendo experiencia, y cada vez comete menos errores y consigue completar más líneas. Dicho de otra manera, la experiencia nos enseña a tener más éxitos y menos fallos.
Por lo que os recomiendo que, aunque estéis en el paro, sigáis luchando. No os quedéis en casa con los brazos cruzados sin hacer nada con la excusa de que "no hay trabajo". Aprended, formaos en todo lo que podáis. Buscad vuestras capacidades, vuestros talentos, lo que mejor se os dé. Convertíos en los mejores en vuestra disciplina, actividad laboral o profesión favorita.
Internet está plagado de tutoriales, cursos y lecciones gratuitas sobre casi cualquier cosa. Si no tenéis internet porque no podéis pagarlo, id a un ciber del ayuntamiento, que son gratuitos, entrad en Youtube o en páginas de cursos gratuitos, que hay cientos, aprended de los que ya saben, practicad una y otra vez lo que vayáis aprendiendo, mientras no encontréis un curro digno.
Eso os dará una mayor capacidad de conseguir un puesto. Cuantos más conocimientos acumuléis, más éxitos conseguiréis y menos errores cometeréis. Todo es cuestión de ponerse.
"Los éxitos desaparecen, los errores se acumulan".
Efectivamente, cuando en el juego del Tetris uno consigue completar una línea entera con las piezas, la línea desaparece, otorgando una cantidad determinada de puntos, pero si en la colocación de las piezas uno comete un error y una línea queda incompleta, esa línea quedará ahí esperando a que la completes, y no desaparecerá hasta que todos sus huecos queden rellenados.
¿Qué nos dice esto? Pues que así es la vida. Cuando uno tiene éxito, suele generar más envidias que felicitaciones, y cuando uno comete errores, consigue más críticas que ayuda de los demás.
Si alguien salva un millón de vidas, pero comete un fallo y alguien muere por su causa, será más recordado por esa vida que perdió que por el millón que salvó.
Pero hay una segunda parte en esta filosofía del Tetris: cuando uno sigue jugando más y más partidas, va adquiriendo experiencia, y cada vez comete menos errores y consigue completar más líneas. Dicho de otra manera, la experiencia nos enseña a tener más éxitos y menos fallos.
Por lo que os recomiendo que, aunque estéis en el paro, sigáis luchando. No os quedéis en casa con los brazos cruzados sin hacer nada con la excusa de que "no hay trabajo". Aprended, formaos en todo lo que podáis. Buscad vuestras capacidades, vuestros talentos, lo que mejor se os dé. Convertíos en los mejores en vuestra disciplina, actividad laboral o profesión favorita.
Internet está plagado de tutoriales, cursos y lecciones gratuitas sobre casi cualquier cosa. Si no tenéis internet porque no podéis pagarlo, id a un ciber del ayuntamiento, que son gratuitos, entrad en Youtube o en páginas de cursos gratuitos, que hay cientos, aprended de los que ya saben, practicad una y otra vez lo que vayáis aprendiendo, mientras no encontréis un curro digno.
Eso os dará una mayor capacidad de conseguir un puesto. Cuantos más conocimientos acumuléis, más éxitos conseguiréis y menos errores cometeréis. Todo es cuestión de ponerse.
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