martes, 13 de enero de 2015

El Final de los Finales

Ayer volví a ver “El Retorno del Rey”, la tercera y última parte de la saga cinematográfica “El Señor de los Anillos” que dirigió Peter Jackson. “El Retorno del Rey” es una de las tres películas que ha obtenido 11 Óscars de la Academia, junto a “Ben Hur” y “Titanic”. Las tres ostentan el récord Guinness de mayor número de Óscars recibidos por una película.

Y al ver de nuevo su larguísimo y emotivísimo final, no pude dejar de sentir algo de tristeza, añoranza, nostalgia, empatía, llamadlo como queráis. Siempre me pasa lo mismo. Y por ello considero que el final de “El Retorno del Rey” es el Final de los Finales, así, con mayúsculas. Porque Peter Jackson nos dio algo más que el final a una saga fabulosa. Nos dio algo más que una moraleja o un mensaje. Nos dio toda una enciclopedia de filosofía.

Nos enseñó que los amigos, los de verdad, van a estar a nuestro lado por encima de todas las dificultades. Nos enseñó que el amor es difícil de conseguir, pero si destruimos todos los obstáculos que nos separan de él, lograremos alcanzarlo. Nos enseñó que si luchamos, perseveramos y resistimos, siempre podremos vencer al mal, siempre encontraremos una fórmula para salir victoriosos, aunque nos llevemos de recuerdo muchas heridas en el combate, y sea cual sea el tipo de mal, a menos que sea una enfermedad irreversible, a la que con el tiempo también sabremos cómo combatir. Nos enseñó que siempre hay un camino a seguir. Al llegar a un horizonte, nos encontraremos con otro horizonte. Al llegar a una loma, colina o montaña nos encontraremos con un territorio nuevo que recorrer. Y nos daremos cuenta de que lo que parece ser el final de un camino no es más que el comienzo del camino para otros.

Al morir, los seres humanos dejamos un legado que recogen las generaciones venideras. Igual que Bilbo Bolson escribió su libro “Partida y Regreso” contando sus aventuras, y que Frodo Bolson escribió después su libro “El Señor de los Anillos” narrando su peripecia en el viaje a Mordor para destruir el anillo único, en la vida real, nosotros escribimos, con nuestros hechos y nuestras palabras, el libro de nuestra vida, del que aprenderán nuestros hijos y nietos o los hijos y nietos de otras personas. Muchos no llegamos a escribir ese libro físicamente, pero lo hacemos en fotos, en recuerdos, en la memoria de otras personas. Nuestras huellas siempre permanecen en alguna parte, y mientras esas huellas estén vivas, nosotros lo estaremos, no en cuerpo físico, pero sí en espíritu.


El final de “El Retorno del Rey” no es más que el comienzo de las aventuras que seguirán, más allá de la blanca orilla, en el verde valle junto a un fugaz amanecer. En el incierto futuro que será real para los que vengan tras nosotros, permanecerá nuestro recuerdo, la memoria de lo que hicimos, y de nosotros depende que ese incierto futuro sea algo bueno para ellos. Depende de quienes gobiernan un país y de sus ciudadanos. ¿Qué futuro queremos para la siguiente generación? ¿Qué futuro les espera a los nuevos habitantes de la comarca Bolson, de Minas Tirith, de Rohan o de lo que en un tiempo fue Mordor? Solo el futuro lo dirá, un tiempo que nosotros no viviremos. Por eso es importante asegurarnos de que sea lo adecuado. Por eso debemos destruir el mal que pueda haber a nuestro alrededor o incluso en nosotros mismos. ¿A qué mal me refiero? Eso debe descubrirlo cada quién. De ello dependen muchos millones de personas que aún no han nacido o que aún están en proceso de aprendizaje.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Huevos y abejas

El otro día comí por segunda vez (la primera fue hace años) en un restaurante de comida árabe que hay en Avilés, de nombre Alkasbah.

Probé un plato que no conocía, con un producto que sale de los huevos (el pollo) y un producto que sale de las abejas (la miel). Pues bien, no había probado cosa tan rica en mucho tiempo.

Eso me llevó a preguntarme quién fue la primera persona que fue capaz de combinar algo tan dispar como lo que sale de un huevo y lo que sale de una abeja. Igualmente me pregunto quién fue la primera persona que combinó ciertos alimentos y descubrió que esa combinación no era nada buena.

Para saberlo, hubo de probarla.

Es lo que yo siempre digo, para que un invento, una combinación de sabores, un proyecto político, social, laboral, etc, funcione, antes siempre habrá uno o más intentos fallidos.

Por eso, mi consejo para este post es el siguiente:
Nunca os rindáis. Aunque probéis a hacer una cosa y no funcione, dadle una vuelta y volved a probar, si tampoco funciona, dadle más vueltas, buscad otras alternativas, otros caminos, hasta que encontréis la forma de que funcione.

Sea lo que sea, seguro que encontráis un hueco para ello, a menos que sea una cosa tan absurda que no tenga ningún recorrido, como por ejemplo, tal como diría Luis Piedrahita, chicles con hueso.

Y mi segundo consejo para este post es el siguiente:
Si pasáis por Avilés no dejéis de visitar el restaurante Alkasbah. En una situación de crisis como la actual es difícil gastar dinero en cualquier cosa, pero este establecimiento merece la pena. Su propietario lucha incansablemente, igual que muchos, por dar a conocer la cultura gastronómica árabe, y el pollo a la miel supera a todo lo que he probado hasta ahora. Aunque aún me queda por probar el pollo al curry.

No lo olvidéis. Restaurante Alkasban, en Avilés, calle Ruiz Gómez. Pollo a la miel. Riquísimo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Dentro de un momento volvemos otra vez

Ayer, en el programa de Antena 3 "El Hormiguero", reprodujeron de forma un tanto sui géneris el mejor programa que se haya visto en una televisión mundial. "Un, Dos, Tres, Responda Otra Vez". El concurso creado por Chicho Ibáñez Serrador no ha tenido parangón en audiencia ni en entretenimiento en nuestro país ni fuera de él. La prueba la constituye el enorme número de adaptaciones que se han hecho del concurso en otros países.

Y ayer, en "El Hormiguero", apareció como invitada Mayra Gómez Kemp, junto a la que realizaron una mini versión del programa, con Arévalo, Fedra Lorente y el Dúo Sacapuntas, sustituyendo Pablo Motos al fallecido "El Pulga".

Y me volví a interesar en la mini ronda de preguntas, me volví a divertir con los chistes caducados de Arévalo, las gracietas de La Bombi y los golpetazos de Manolo Sarriá en la nuca de Pablo, y me emocioné en los últimos minutos, donde según Mayra "residía el éxito del concurso", en la cara de póker que ella siempre sabía poner, y que no revelaba ningún dato sobre los premios que contenía cada tarjeta.

Supongo que esa misma sensación la habremos sentido todos los fans del programa, que durante décadas mantuvo reunidos frente a la pantalla a miembros de varias generaciones, que esperaban con ansia la noche del viernes para verlo y dedicaban la mañana del sábado a comentarlo.

Y es por eso que el "Un, Dos, Tres" tiene que volver. No de cualquier manera, como la versión que en 2004 Chicho intentó modernizar, con aquello de "A Leer Esta Vez", para culturizarnos más leyendo y tal y cual. No. El "Un, Dos, Tres" tiene que volver con el "Responda Otra Vez", con la Ruperta, con nuevos humoristas y nuevos talentos que sepan sorprender y divertir al público, más allá del ya supersaturado monólogo cómico.

Y lo que más se necesita es esa tensión que todos los presentadores del programa, desde Kiko Ledgard hasta Luis Larrodera, rebautizado por Chicho para el concurso como Luis Roderas, supieron gestionar en todas las etapas. Se necesitan los números musicales protagonizados por bellas azafatas, se necesita que la gente vuelva a tener ilusión en algo, aunque ficticio para muchos, real para unos pocos. Y se necesita que la televisión recupere un poco de calidad, ante tanto reality cutre y debate político que más bien es gallinero donde todos saben de todo.

Alguien debería hacerse con los derechos, puesto que Chicho, por su edad y delicada salud, no creo que esté ya en condiciones, y resucitar el espíritu del programa, que unía a las personas de una misma familia con un mismo interés, que conseguía audiencias de millones, aunque solo había dos canales, pero estoy totalmente seguro que, ante la poca originalidad actual, la seguiría consiguiendo.

Y estoy casi seguro de que algún día volverá. No sé quién lo presentará ni quién estará en la parte negativa, pero un concurso como ese no puede dejarse morir como se hizo. Tendrá que volver sí o sí. Muchos lo reclamamos, y algún día, nuestro sueño se hará realidad.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Hasta el infinito y más allá

Estos días ha saltado la noticia de que la Agencia Espacial Europea ha terminado con éxito su Misión Rosetta, que consistía en colocar un satélite en la superficie de un cometa, para estudiar su estructura y conocer más cosas acerca de la creación de los planetas de nuestra galaxia.

Es una misión que se tardó en completar 10 años, y aunque el satélite está sujeto solo por unos tornillos y hay riesgo de que se desprenda debido a la poca gravedad, se puede considerar un éxito, mucho más allá de lo que muchos podían imaginar.

Esto en la vida cotidiana no tiene mucha utilidad, pero hay que pensar a otros niveles para darse cuenta de su importancia. Y justamente a esos niveles hay que pensar en materia política.

Lo que necesitamos es EXACTAMENTE eso. Un equipo de PRO-FE-SIO-NA-LES que sepan y quieran llevar este país a niveles estratosféricos en materia económica, laboral, social, industrial, empresarial y todas esas cosas buenas que terminan en "al". Hasta el infinito de la política y más allá.

Lo que necesitamos es tomar un camino que se encuentra a millones de kilómetros del actual, un camino en el que cosas como la corrupción, la delincuencia, la pobreza, etc, son ficción o, como poco, un lejano recuerdo de algo que fue y nunca volverá a ser.

Existen métodos, formas, medios y dinero para que eso sea una realidad, lo único que nos falta es el equipo humano adecuado para llevarlo a cabo. El partido político que funcione de manera totalmente opuesta a los actuales.

Sería largo y denso nombrar una a una todas las medidas que habría que tomar, pero para resumir, digamos que reducción de gastos innecesarios como Senado, asesores, coches oficiales, dietas de políticos, gastos en administraciones, confiscación de cuentas bancarias no declaradas de ciudadanos españoles, sean en bancos nacionales o extranjeros, públicos o privados, y utilización de todo el dinero confiscado y ahorrado en financiar creación de empleo privado, aumentar el personal de justicia para acelerar los juicios por corrupción e ir finiquitando ese tema, mejorar la educación aumentando profesores, reduciendo alumnos por aula, mejorando el contenido de las materias y un larguísimo etc que aquí no tiene cabida.

Si el ser humano ha conseguido colocar un satélite sobre un cometa que se encuentra a millones de kilómetros de distancia, estoy totalmente seguro de que podrá crear una política mucho más entendible y favorable a los ciudadanos de todo el mundo. Solo falta encontrar a quien pueda, sepa y quiera hacerlo. No debe ser muy difícil.

miércoles, 29 de octubre de 2014

La tribu Topami

Aunque llevan décadas viviendo entre nosotros, es reciente el descubrimiento de la tribu Topami, de la cual iban surgiendo individuos aislados con cierta periodicidad, pero últimamente se han descubierto auténticos yacimientos de nativos, todos con cierta afinidad por un material que se presenta en diversos colores, de tacto flexible y suave, que algunos llaman dinero.

Este material se encuentra de forma física principalmente en bancos de algunos países, y de forma virtual en un entramado de operaciones desconocidas para el vulgo, inventadas por los jefes de la tribu Topami, que se engloban bajo el nombre común de "Bolsa".

La tribu Topami ha permanecido oculta hasta mediados de los años 70, cuando el único individuo (y algunos adláteres) conocido de esa tribu falleció, dejando su herencia en posesión de sus descendientes, surgidos a raíz de dicha muerte, que han empeñado su vida desde entonces y hasta la actualidad, en la misión de recopilar el material antes citado y reunir grandes cantidades con el fin de utilizarlo como artículo de trueque por otros materiales como oro, construcciones cerca de grandes extensiones acuáticas, vestiduras sedosas de carácter íntimo, y servicios de intercambio sexual, exterminio de razas animales de terrenos selváticos e incluso reservas donde alimentarse a menudo con grandes banquetes.

Los individuos de la tribu Topami deambulan actualmente entre nosotros ataviados con elegantes ropajes, generalmente de colores oscuros, y suelen lucir sobre su pecho un trozo de tela alargado que se ata al cuello mediante un nudo, que puede ser de diversos modelos, y que en algunos comercios textiles se puede encontrar bajo el nombre de "corbata".

Pero no se fíen. Aunque los Topami no suelen revestir carácter de peligrosidad respecto al trato con individuos ajenos a su tribu, sí que actúan de forma temerosa con las reservas que de su material favorito puedan disponer dichos individuos. Suelen arrebatárselo mediante actividades complejas de distracción y engaño llamadas "comisiones", "contratos a dedo", "preferentes" y otras de difícil explicación.

Por ello, recomendamos que, si se encuentran con algún miembro de la tribu Topami, lo denuncien inmediatamente en el cuerpo de seguridad más cercano, antes que el colorido material que pueda descansar en sus bolsillos desaparezca como si de magia se tratase. Actualmente se están desarrollando técnicas para descubrir y detener las acciones de dichos individuos, aunque se sospecha que se pueden librar de su merecido castigo, ya que los Topami también poseen la capacidad de controlar las acciones de instancias superiores como la Justicia y la Policía.

Sea como sea, procuren mantenerse alejados de la tribu Topami. Sus sonrisas podrán engañarles, pero si miran hacia otro lado y corren sin parar, es posible que sus largas extremidades no alcancen a arrebatarle su... ¿cómo se llamaba?... ah, sí, dinero.

Fe de erratas: La palabra "Topami" debe llevar un acento en la i final. Es decir, que la palabra es "Topamí", también encontrada en diversos escritos con sus sílabas separadas, así: "To pa mí".

viernes, 10 de octubre de 2014

Ezequiel 25:17

Un hombre con el virus del ébola llega a un hospital de Madrid. La dirección del hospital solicita voluntarios para tratarlo. Una mujer se presenta voluntaria, con la buena intención de ayudar en lo que pueda. Ella pensará: "ahora nos darán un curso de tres días, como hacen en otros países, para aprender a tomar las medidas adecuadas y nos darán los trajes apropiados para ello". Pero no, le ponen delante a otra enfermera que, en 20 minutos, se pone y se quita un traje, y ahí se termina el curso.

Después le dan un traje que no se parece en absoluto a los que usan en otros hospitales más profesionales de otros países, sino un traje con el que tiene que cerrar los guantes con cinta aislante, que a algunas personas no les sirven porque no son de su talla, y con esas medidas cutres la meten en la habitación del enfermo.

Una vez que el enfermo se ha muerto, cosa que los técnicos y expertos ya sabía que iba a suceder, con lo que el traslado fue inútil, ella se vuelve a su casa sin que le hagan una revisión previa de su estado de salud. Una vez en casa, comienza a notar síntomas de fiebre, pero continúa con su vida normal, y le dice al marido que ni la toque, es más, mantienen una convivencia apartada una del otro, comiendo en diferentes utensilios y durmiendo en distintas habitaciones.

Al aumentar su fiebre, llama al hospital, que va a recoger a la enfermera con una ambulancia normal, sin ningún tipo de protección, y que continúa llevando a otros pacientes durante alrededor de 12 horas, una vez que ya la han trasladado a ella, con el consiguiente peligro de contagio.

Al empeorar su estado de salud, ya en el hospital, deciden ir a su casa para desinfectarla y matar a su perro sin comprobar si está infectado, ante la indignación de numerosas personas y el eco de medios de comunicación de diversos países. Ignorando tal indignación y tal eco, el perro es asesinado, dando una prueba de lo que le importa al gobierno la imagen que este país dé en el extranjero. Una vez asesinado el perro, uno de los técnicos se quita el traje de protección en plena calle, delante del vecindario, sin saber tampoco si ha podido contagiarse de alguna manera, en caso de que el perro estuviese contagiado.

Ahora la enfermera sigue en estado crítico, y para tratar de limpiar su imagen, el gobierno apunta a la enfermera, que se presentó voluntaria, como la culpable de todo el asunto. Si los misioneros se hubieran quedado en África, ella y su perro seguirán vivos y en perfecto estado de salud. Ahora, un perro ha sido asesinado, una mujer se encuentra en estado de salud grave y hay posibilidad de que haya más infectados.

Y por eso, dedico este mensaje al PP:

“El camino del hombre recto esta por todos lados rodeado por las injusticias de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que en nombre de la caridad y de la buena voluntad saque a los débiles del valle de la oscuridad. Porque el es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti!”

Si habéis visto la película "Pulp Fiction", ya sabéis lo que vendría ahora.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Rambos al volante

¿Sabéis quién es Rambo, verdad? El combatiente de Vietnam agresivo, impulsivo, que primero dispara y después sigue disparando, el salvaje defensor de la ley pero bastante tocado por la guerra.
Pues los Rambos al volante son aquellos que suelen actuar así:

- Cuando vas en coche, te paras ante un semáforo en rojo, y en cuanto el semáforo cambia a verde, antes siquiera de que hayas apretado el acelerador, ya tienes al Rambo de atrás pitando histéricamente.

- Cuando vas por una carretera que pone como máxima velocidad a 30 km. por hora y tú vas a 30 km. por hora, te pasa un Rambo al volante a 150 por hora y además te pita y te insulta.

- Cuando vas a cruzar por el semáforo con el muñequito verde parpadeando para cambiar a rojo, pero aún te da tiempo, y se te cruza uno de estos Rambos por el paso de cebra a toda leche y, si no te apartas, te pasa por encima.

- Cuando en una caravana, un automóvil avanza un milímetro, e inmediatamente el Rambo que va detrás avanza ese milímetro, no sea que se le cuele algún vehículo entre los cinco centímetros que separan su coche del que va delante.

Pero también es un Rambo al volante:

- El que va al volante de un carrito en el supermercado, lo deja medio cargado en mitad de un pasillo mientras va a buscar otras cosas que comprar y deja el carrito estorbando al resto de clientes.

- El que cuando está en la cola de la caja empieza a poner los artículos en la cinta transportadora antes incluso de que tú, que vas delante, pongas los tuyos, casi mezclando su compra con la tuya.

Y yo me cago en los Rambos al volante.